El futuro de los viajes: un golpe al estrés

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Publicado en Emarketing y Reputación online Sábado, 18 Febrero 2012 00:00

El pasaporte, viejo, y a veces maltratado compañero de viajes. Nos tiramos los pelos, sufrimos y nos acongojamos si se nos pierde, como si se tratara de una extensión de nosotros mismos.

Este documento utilizado para salir del país seguirá por bastante tiempo acompañándonos, al menos así lo señala el estudio "Del caos a la colaboración" -desarrollado por la empresa mundial de reservas Amadeus-, que analiza el mercado del turismo y predice importantes avances tecnológicos para las próximas décadas que cambiarán nuestra forma de viajar.

Los pasaportes no quedarán obsoletos, pero la reciente investigación asegura que nuevas iniciativas permitirán acelerar los procesos que hoy se aplican para chequear y reconocer pasajeros en aeropuertos.

Uno es el llamado "tránsito automático", que plantea reemplazar el clásico check-in frente al mesón de la compañía y el paso por Policía Internacional, por máquinas de reconocimiento facial y chips para identificar a cada individuo en tan sólo unos segundos. Sin embargo, hay quienes dudan si estos avances pondrán en riesgo la seguridad y privacidad de la gente y sus datos personales. Estamos en una década de cambios radicales, por lo cual se espera que de aquí a 2020 podamos alcanzar lo señalado.

Un usuario estadounidense consultado sobre esto último, manifiesta que "la idea de que mis datos sean guardados en alguna nube en algún sitio desconocido, accesible para cualquier banco, corporación, gobierno o, en el peor de los casos, un hacker, no me permite descansar bien durante la noche".

Hoy podrían ser implementados dichos avances en tecnología, pero los estudios revelan que aún están lejos de alcanzar un grado de familiarización y aceptación por parte de los usuarios. Un respiro para el pasaporte, y para los coleccionistas de timbres.

Las principales conclusiones del estudio podrían resumirse en tres puntos:

Reducción del estrés gracias al equipaje inteligente

¿Quién no ha debido luchar contra sus propios nervios e impaciencia en un aeropuerto? Nos fastidiamos con las largas esperas y los malos tratos por parte de aerolíneas inescrupulosas, y cada vez que esperamos nuestras maletas, pedimos a San Cristóbal (patrono de los viajeros) para que lleguen en buen estado.

Al interior de los aeropuertos, en tanto, las cintas transportadoras parecen los intestinos de un monstruo por el que circulan miles de maletas que son controladas por cientos de trabajadores y computadoras. Un caos que, por lo general, no falla nunca, lo que significa que es poco probable que se pierda nuestro equipaje. Lo que sí puede ocurrir, es que se atrasen en las conexiones.

Para los menos afortunados, los avances tecnológicos jugarán un rol importante. Se estima que en los próximos 10 años se implementará un nuevo sistema llamado "equipaje inteligente", que implica el uso de pequeños chips que usan tecnología RFID, que permite rastrear la ubicación exacta de las maletas en caso de pérdida o atraso. El estudio de Amadeus plantea que ello permitirá una importante disminución del estrés momentos previos y posteriores al vuelo. Es así como las nuevas tecnologías atacarán las fuentes del estrés y no sus síntomas, más aún en los grupos vulnerables que incluyen ancianos, embarazadas y personas con problemas de salud.

Amadeus entregó los siguientes resultados en cifras: 51% de los entrevistados mayores de 50 años considera extremadamente frustrante el paso por Aduana y Policía Internacional.

Viajeros en busca de experimentos

¿Viajar para conocer Río de Janeiro o para asistir al Carnaval? ¿Sacamos pasajes a París para recorrer sus calles o presenciar Roland Garros? El estudio estima que la gente viajará para ver actividades o eventos, más que las ciudades o países de destino. Esto se dará debido a que los turistas buscarán experiencias y contacto con gente local, haciendo de los viajes un tema de profundidad, más que de amplitud. Esto va a significar un aumento en el interés por conocer la cultura de un pueblo.

Las tecnologías van a adquirir enorme importancia: los teléfonos celulares serán usados para obtener información detallada de los lugares y los blogs de viajes y redes sociales serán plataforma de intercambio de opiniones y sugerencias, lo que nos guiará en el proceso de familiarización de los destinos, incrementando nuestros conocimientos sobre el mismo.

Lo que ellos quieren: Turismo y negocios

En 2009, la película Up in the air (en Chile se conoció como Amor sin escalas) presentaba a un solitario George Clooney como un hombre de negocios que viajaba para despedir empleados de distintas compañías. Frío, despiadado e ininmutable, el protagonista permanecía fuera de su casa más de 300 días al año producto de su trabajo. Del aeropuerto al hotel, del hotel a las oficinas y desde allí al avión nuevamente. Un ejemplo extremo, pero que retrata de gran manera cómo un viaje de negocios puede convertirse en algo rutinario y aletargado.

Según la empresa Amadeus, no tendremos que esperar mucho tiempo para cambiar cuellos de camisa y corbatas elegantes por un traje de baño y polera en cosa de segundos. Los futuros business man buscarán sentirse como en casa, y con tiempo para recorrer sus destinos, en un concepto conocido como hogar fuera del hogar. Lo que ellos -y ellas- quieren es contar con la tecnología necesaria para no perder el contacto con la familia y, al mismo tiempo, que la estadía en el hotel no sea nunca más un martirio.

Desde videoconferencias para comunicarse con seres queridos, hasta pequeños detalles como una foto en un computador permitirán llevar la vida social en sus computadores portátiles. Las cadenas hoteleras y operadores turísticos tendrán que estar atentos a estos cambios, pues se prevé que los empleados demandarán al menos dos días de vacaciones en sus destinos tras intensas jornadas laborales y exigirán tecnología como parte del servicio, logrando así un valor agregado.

Para George Clooney fue un golpe bajo cuando sus jefes quisieron acabar con sus viajes para colocarlo definitivamente en una oficina para que despidiera trabajadores a través de reuniones virtuales. Precisamente, Amadeus estima que este tipo de herramientas serán más un complemento que un reemplazo de las reuniones cara a cara. De lo contrario, no todos estarán muy contentos...¿Nos daremos algún día la mano mediante una pantalla táctil?

Fuente: diario.latercera.com

Modificado por última vez en Miércoles, 07 Marzo 2012 14:50

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