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Ruta de turismo de Silicon Valley, la cuna del talento ‘geek’

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Publicado en Emarketing y Reputación online Sábado, 30 Julio 2011 00:00

Silicon Valley no es un lugar, es un concepto. No hay más que hacer una búsqueda en Google Maps para saber que el término no da nombre a un territorio concreto, sino más bien a un conjunto poco definido de ciudades que tienen como común denominador la tecnología.

Silicon Valley no es un lugar, es un concepto. No hay más que hacer una búsqueda en Google Maps para advertir que el término no da nombre a un territorio concreto, sino más bien a un conjunto poco definido de ciudades que tienen como común denominador la tecnología. Sin ánimo de exagerar, puede decirse que Silicon Valley es en realidad el paraíso del emprendedor, la cuna de la innovación, el epicentro del terremoto tecnológico del S.XXI y la Meca de todo amante de la tecnología. Atributos que, a riesgo de parecer excesivos, se cumplen uno por uno en esa franja de tierra, rodeada de agua y montañas, que se extiende al sur de la bahía de San Francisco (California, Estados Unidos), aproximadamente desde Menlo Park hasta San José.

Como lugar de vacaciones, no sólo colmará las expectativas de todo turista ‘geek’. El ‘valle del silicio’ es un lugar ídilico per se, como prueba el hecho de que, a pesar de albergar algunas de las mayores fortunas del mundo, sus habitantes no suelen viajar en vacaciones.Lo tienen todo en casa: playa o montaña, surf o esquí, o incluso las compras y el ajetreo sobre el cemento de las grandes ciudades.

Eso sí, un aviso antes de partir: la ruta tecnológica no está exenta de dificultades. Al contrario de lo que se tiende a imaginar, las sedes de los titanes de la Red no se concentran en un pequeño y recogido valle. Median kilómetros de distancia entre una y otra, y los hándicaps del transporte público (coste, disponibilidad, horarios…) no son para nada desdeñables. La recomendación es, por tanto, alquilar un coche.

Y otro más: planifica las empresas que te gustaría visitar con suficiente antelación. La mayoría de ellas no abren sus puertas a visitantes sin previa petición por teléfono o correo electrónico. Y sería una pena ver Googleplex o la sede de Apple sólo por fuera…

Con todos estos consejos en la maleta, es hora de emprender el viaje.

  1. La ruta verde.

    En Silicon Valley no faltan los parajes naturales idílicos, el turismo medioambiental ni el enoturismo. De todo ello se puede disfrutar en el Valle de Napa (Napa Valley), que se extiende al norte de la bahía de San Francisco. Son 48 kilómetros de largo en los que se concentran más de 300 productores de la nueva industria del vino, una industria más enfocada a la recreación que la tradicional. Por todo esto, Napa se ha convertido en la segunda atracción turística de California, después de la mismísima Disneyland, con cerca de ocho millones de visitantes al año.

    Más exótica resulta la parada en los Hakone Gardens, en la ciudad de Saratoga, al suroeste del territorio que abarca el ‘valle del silicio’. Atmósfera ‘japo’ y filosofía Zen en el que dice ser el más antiguo de los jardines con inspiración nipona del hemisferio Oeste. Para los cinéfilos, aquí se rodaron algunas escenas de ‘Memorias de una Geisha’.

    Y, por último, a una distancia prudencial, aunque no dentro de las fronteras de lo que se suele denominar Silicon Valley, se extienden también las reservas naturales de Yosemite yMuir Redwood Woods. Para los verdaderos amantes de la naturaleza, una visita que bien vale el kilometraje.

  2. La ruta universitaria. Donde nacen las ideas.

    Las empresas de tecnología tienen grandes equipos y destinan multimillonarios presupuestos a la investigación, pero la base técnica y académica de casi todo avance científico y tecnológico está en las aulas de una universidad. Y de eso en Silicon Valley no andan cortos. Dentro o en las proximidades del Valle se alzan al menos cuatro instituciones históricas, cuya aportación al progreso ha sido fundamental: Stanford, Berkeley, la Universidad de Santa Clara y la de San José.

    Como destino turístico, Stanford es tal vez la más interesante, por la belleza de sus campus y zonas verdes, así como por la historia de la informática que mora entre sus más de cuatro paredes. Imprescindible la visita a los departamentos de ingeniería y ‘computer science’ (ciencia de los ordenadores).

  3. La ruta de los museos, para mayores y pequeños... (….un tanto ‘geeks’).

    Aquí es donde empiezan a disfrutar los que tienen de Silicon Valley la imagen de un paraíso tecnológico.  Dos paradas fundamentales. La primera, el ‘Computer History Museum’, donde se exhiben, entre otras reliquias tecnológicas, un ‘Babbagge Engine’, lo más antiguo que podemos considerar un ordenador; la primera computadora de Apple o el bisabuelo del iPad, un Apple Newton. 

    El segundo, este enfocado a los más pequeños (que no quita el disfrute de los grandes), es‘The Tech Museum of Innovation’, en la ciudad de San José. Allí, además de un cine en 3D, se pueden visitar cuatro galerías permanentes: Comunicación, Exploración, Innovación y Vida Tecnológica. La institución otorga también unos premios anuales, los Tech Awards, que reconoce la labor de personas e instituciones que contribuyen con avances tecnológicos a la mejora de la condición humana.

    Un poco más lejos se encuentran museos también recomendables, como el ‘Bay Area Discovery Museum', orientado a los menores; el Exploratorium, museo “de la ciencia, el arte y la percepción humana”;  el Musee Mecanique  o el muy destacado Museo Egipcio Rosacruz.

  4. Y, por supuesto, la ruta verdaderamente ‘geek'.

    La foto imprescindible, la más típica, la que todo el mundo quiere hacerse, es la de aquelgaraje en el que Bill Hewlett y David Packard idearon el primer ordenador HPa finales de los años 30. Imagina: tú y tu acompañante, cual pioneros de la tecnología, a ambos lados de un cartel que reza: “lugar de nacimiento de Silicon Valley”. Flash. Click.

Una vez tomada la instantánea fundacional en el garaje – porque al interior no se puede pasar -, quedan al menos tres paradas antes de descansar con una buena jarra de cerveza. En la ciudad de Cupertino nos encontramos con ‘Apple’s Infinite Loop’, el cuartel general de la firma de la manzana mordida. Aviso: nada de pretender llegar, entrar y conocer a Steve Jobs en persona. Sin un permiso especial, lo más que se puede visitar es la tienda de recuerdos, “el único lugar del mundo que vende camisetas, gorras y accesorios con el logo de Apple”, al menos de forma oficial. Incluso podrás vestir a tu bebé.

A la sede de Apple no hemos podido entrar, pero eso sí, hemos dejado nuestra contribución ‘geek’ a la caja. En el ‘Googleplex’, el cuartel general de Google en Mountain View, ni siquiera tendremos esa oportunidad. Nos conformaremos con dar una vuelta por los alrededores antes de irnos al verdadero paraje ‘googler’: Santa Margarita Avenue, en Menlo Park. Fue allí, en otro garaje histórico, en 1998, donde Larry Page y Sergey Brinfundaron la que tal vez hoy sea la empresa más poderosa del mundo. 

Y, con permiso de Facebook y Twitter (cuyas sedes también podemos visitar, siempre desde fuera), nos queda una Meca 'geek': Microsoft. Habrá que conducir hasta Redmond, donde se alza el Microsoft Visitor Center, para probar la famosa XBox en pantalla gigante o ver el primer ordenador personal de la marca. Y no podía faltar, antes de marcharnos,. la obligada visita a la tienda de recuerdos...

Y ahora sí, nos hemos ganado la cerveza. Podemos tomárnosla en Redwood City, en el Gourmet Haus Staudt. ¿No os dice nada el nombre? Pues fue allí donde un empleado de Apple tuvo el descuido que nos permitió conocer antes de tiempo el iPhone 4. Quién sabe lo que podemos encontrar esta vez.

Fuente: noticias.lainformacion.com

Modificado por última vez en Viernes, 25 Mayo 2012 17:50

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