Como incentivar la participación ciudadana en el desarrollo del e-Gobierno

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Publicado en Emarketing y Reputación online Jueves, 24 Mayo 2012 00:00
Como incentivar la participación ciudadana en el desarrollo del e-Gobierno blog.marketingpoliticoenlared.com

Dos de los temas que recurrentemente se mencionan como estratégicos y de gran importancia para el desarrollo de proyectos de gobierno digital son la participación ciudadana y la continuidad en los proyectos e iniciativas.

En una de nuestras participaciones previas en Política Digital, discutimos cómo es que la falta de continuidad en los proyectos y la carencia de una visión de largo plazo puede convertir a las tecnologías de información más en una carga de gastos que en una herramienta para crear valor para los ciudadanos.

Aunque es claro que los aspectos institucionales y organizacionales facilitan la continuidad, parece claro que precisamente la participación ciudadana, y en particular la institucionalizada en consejos ciudadanos o estructuras similares, puede resolver en cierta medida el problema de la continuidad en proyectos de gobierno digital. No obstante, la experiencia parece mostrar que los ciudadanos no siempre están dispuestos a participar.

Podemos considerar como ejemplo las cifras de abstencionismo en procesos electorales. Así, la pregunta sigue siendo: ¿Cómo lograr que los ciudadanos se interesen y participen activamente en este tipo de iniciativas? En los siguientes párrafos argumentamos que la generación de valor para el ciudadano y la creación de aplicaciones útiles pueden ser parte de la respuesta1.

Creación de valor público

Antes de hacer referencia a esta idea, queremos compartir con ustedes la conversación que surgió durante la última semana de septiembre, en el 5º Congreso Internacional sobre Teoría y Práctica del Gobierno Digital (ICEGOV 2011) en Tallin, Estonia.

Muchas ideas interesantes se discutieron durante el congreso, pero en el panel sobre los avances en Gobierno Digital en América Latina y el Caribe se discutió una que nos parece particularmente interesante en referencia a la participación ciudadana.

Se preguntó a los panelistas cuál era la mejor manera de asegurar la continuidad de estos programas. El cuestionamiento era pertinente, ya que, por ejemplo, México se colocó en el lugar 31 a nivel global en el 2005, según la encuesta de gobierno electrónico de las Naciones Unidas, aunque en 2010 descendió a la posición 56 del mismo ranking.

Dicho de otro modo, ¿qué pueden hacer los gobiernos para lograr que se dé continuidad a esfuerzos importantes en gobierno digital?

Las respuestas fueron variadas. Uno de los panelistas comentó la importancia de contar con el marco legal o una agenda digital para dar continuidad a la estrategia. Otro de los panelistas enfatizó lo importante que era consolidar una oficina a cargo de la implementación de la estrategia, a manera de CIO (Director de Sistemas de Información) nacional.

El último de ellos, sin embargo, introdujo una idea diferente: “Crear aplicaciones que den valor real a los ciudadanos. Por ejemplo, el sistema de pago del sistema de transporte Transmilenio en Bogotá, Colombia, es tan cómodo para el ciudadano, que difícilmente alguien podría eliminarlo sin que toda la población proteste y pida que vuelva”.

Ciertamente, todas estas posibles estrategias apuntan a dar estabilidad política y social a iniciativas de gobierno digital, pero probablemente ninguna es tan simple -y tan poderosa- como la última: crear valor para el ciudadano, de tal forma que el mismo ciudadano “defienda” los beneficios que obtiene de este tipo de iniciativas.

Este involucramiento del ciudadano, ligado a la creación de valor y beneficios tangibles, puede convertirse en una poderosa estrategia de continuidad para iniciativas de gobierno digital.

Los comités ciudadanos, ¿funcionan?

En una revisión de buenas prácticas de gobierno digital a nivel local que realizamos hace unos meses, prácticamente todas ellas incluyeron -como un componente de la planeación y seguimiento de los proyectos- el involucramiento de un comité ciudadano encargado de determinar las principales necesidades y problemáticas a resolver, y velar por estos intereses durante la implementación de los proyectos.

Por lo general, estos comités están conformados por representantes del sector académico y otros expertos, líderes de opinión, miembros de organizaciones empresariales y representantes de otras organizaciones de la sociedad civil. De hecho, si observamos nuevamente al sistema Transmilenio (www.transmilenio.gov.co/), el proyecto contó con el apoyo de organismos no gubernamentales (ONG) especializados en aspectos locales, que colaboraron con el gobierno de Bogotá para la realización de talleres ciudadanos en los cuales se discutieron aspectos clave para entender los requerimientos e incrementar la comprensión del nuevo sistema.

En muchas ocasiones, estos comités ciudadanos o alianzas con ONG son conformados para la realización de proyectos específicos y pocas veces trascienden en el tiempo. Un consejo ciudadano que vaya más allá del desarrollo de un proyecto o programa específico ofrece una importante posibilidad para dar continuidad o imprimir una visión de largo plazo en las estrategias de gobierno digital.

No obstante, desarrollar consejos de gobierno ciudadanos que trasciendan en el tiempo es un desafío, especialmente para los gobiernos locales que tienen periodos cortos en su administración.

Dos experiencias en México

Hace un par de años, un gobierno municipal en México tuvo la idea de crear un Consejo Ciudadano Estratégico que diera consejo al cabildo y asegurara una visión de largo plazo en todos los planes de desarrollo del municipio, es decir, no sólo aquéllos relacionados directamente con las áreas de tecnologías de información.

Sin embargo, los requerimientos institucionales para crear este consejo legalmente hicieron que el Consejo se instituyera unos meses antes del cambio en el gobierno municipal, por lo que sólo sesionó una vez. De alguna manera, esto provocó que fuera ignorado por el siguiente gobierno municipal, el que por supuesto incorporó como uno de sus ejes rectores la creación de un Consejo Ciudadano que asegurara la visión de largo plazo en la estrategia de desarrollo de la ciudad.

En diversos proyectos de gobierno digital que hay en el país, hemos observado que contar con esta participación ciudadana de largo plazo contribuye al éxito de los proyectos. Por ejemplo, el Observatorio Ciudadano de Nuevo León -que es un grupo de ciudadanos que desde el 2006 evalúa la usabilidad de su portal de gobierno, haciendo sugerencias de mejora- es uno de los factores que ha contribuido a consolidar el portal de Nuevo León como uno de los líderes en el país.

Asimismo, el Municipio de Mérida ha conformado un Consejo Ciudadano para el desarrollo de la estrategia de Gobierno Digital de largo plazo. Nuevamente, aunque son varios los factores que intervienen en el éxito del municipio, la participación ciudadana vuelve a ser una pieza importante, lo mismo que las modificaciones al marco legal, los cambios a nivel organizacional y de políticas públicas relacionadas con ciertos proyectos estratégicos.

Si bien esta visión integral y de largo plazo es un objetivo a plantearse en toda la administración pública, la respuesta inicial del Administrador General del Gobierno en Línea de Colombia parece ser una importante estrategia inicial que todos los gobiernos en nuestro país deberían intentar. Esto es, construyamos aplicaciones de gobierno digital que creen valor al ciudadano, generando los incentivos para participar exigiendo que ciertos proyectos y programas continúen y sean mejorados en el tiempo.

Este tipo de incentivos son un primer paso para que algunos mecanismos institucionales de largo plazo, como los consejos ciudadanos de carácter estratégico, realmente funcionen y den la tan necesaria continuidad y visión estratégica a los proyectos de gobierno electrónico en México.

Fuente: migobiernodigital.com

Modificado por última vez en Lunes, 04 Junio 2012 22:23