‘Slow cities’ movimiento que lucha contra el estrés, la contaminación y los ruidos

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Publicado en Noticias, Eventos y congresos Lunes, 18 Marzo 2013 14:17
‘Slow cities’ movimiento que lucha contra el estrés, la contaminación y los ruidos http://www.flickr.com/photos/joebehr/

La prisa es un ingrediente que nunca falta en nuestro día a día, vivimos enganchados de la mano del reloj, controlando siempre el cronómetro, e intentando hacer todo más rápido. Pero siempre hay prisa, nos ha conquistado, el trayecto de un viaje debe ser siempre el más corto, la comida la más rápida y el tiempo de sueño el menor posible.

En contraposición a esta velocidad surge el “Movimiento Slow”, cuyo objetivo esaprender a disfrutar del presente prolongado, muchas veces sepultado por la urgencia del futuro inmediato. Y a partir de esta idea se desarrolla en distintos ámbitos: “Slow Food”, “Slow Work”, “Slow Sex”, “Slow Schooling” o “Slow Cities”.

Las Slow Cities nacen como una forma de lucha contra la homogeneización, buscanel beneficio de la diversidad, la lucha contra la contaminación, pero sobre todo, romper con el culto al estrés y a la velocidad.

Entre las características de las ciudades lentas destaca el rechazo de grandes superficies, favoreciendo así al comercio local, el fomento de restaurantes con recetas tradicionales del lugar o la eliminación de los vehículos en los centros históricos. Pero lejos de renunciar al turismo buscan uno selecto, poniendo en contacto a personas de diferentes lugares en espacios conectados con la idiosincrasia local, cuidando mucho la hospitalidad y con un respeto absoluto hacia el entorno natural.

Un concepto común para las Slow Cities, donde impera el equilibrio entre modernidad y tradición, pero existen muchos prototipos de ciudades lentas. En España existen varios ejemplos que se han unido a la red internacional de Cittaslow, que agrupa más de 100 ciudades con menos de 500.000 habitantes.

En Bigastro, en Alicante, han aprobado varias ordenanzas contra ruidos y basuras, y han separado las zonas de ocio de las de trabajo. Otro ejemplo es el de Laikeito, en Vizcaya, donde el pescado se compra en el puerto, recién descargado del barco y donde la gastronomía local está resurgiendo.

Cada vez más ayuntamientos quieren formar parte de estas “ciudades sin prisa”, que cuidan el medio ambiente y fomentan el comercio y la gastronomía local, pero para ello es necesario cumplir una serie de requisitos y superar la visita de un comité, que será el encargado de decidir si la ciudad es digna del logotipo del caracol.

Fuente: www.territorioymarketing.com

Modificado por última vez en Lunes, 18 Marzo 2013 14:26

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